domingo, 13 de marzo de 2011

Atrévete a Cambiar




Es un gusto para todos nosotros los seres que conformamos el reino celestial, que algún ser humano se atreva a romper los límites, a llegar a los extremos en el buen sentido de lo material y humano. Esto es; que tomen la decisión de atreverse a cambiar, de atreverse a romper las cadenas invisibles e imaginarias que los tienen atados a romper esquemas en nombre del amor, a estar involucrados con el nombre del Padre para hacer cosas y actos buenos, benéficos para la humanidad sin buscar el lado material para ello.

Es motivo de fiesta celebrar un cambio, un retorno de los hijos de Dios a ese estado en el que dan todo de si para el beneficio común y el servicio hacia sus hermanos. Es importante sin embargo tener en cuenta que todo lo que se hace en nombre del amor, no debe ser pragmáticamente lucrado, sin embargo si te puedo decir que todo servidor de Dios tiene derecho a ser retribuido, que no exista confusión.

Es tiempo de atreverse a obedecer los dictados del corazón que muchas veces dejan de lado y actúan por razonamientos humanos que son infímamente pequeños en relación a la lógica y los misterios divinos para ustedes incomprendidos. No los ven pero existen, por eso es tiempo de tomar decisiones y acciones. No miren al de al lado para ver si les da la aprobación, mas bien miren hacia el cielo y verán que sí la tienen. Actuén bajo los dictados de su corazón confiando en que todo esta bien, actúen con amor.

Yo sólo te digo que la decisión está en cada uno de ustedes, que son libres o no de hacerlo porque es su derecho divino.

Yo te digo se tu mismo(a), sin reservas, sé tu propia esencia; genuino(a), único(a), escepcional, date cuenta de ello. Y éstas no son sólamente simples palabras motivadoras sino que son verdades reveladas; asúmelas, apegate a ellas, créelo así y así se manifestarán... como unos seres con escencia. Sólo que no lo saben o no se la quieren creer.

Yo te digo sigue, sigue, sigue... sin miedo con la única aprobación de ti mismo(a), de tu escencia, de tu libertad, sin complejos, sin resentimientos o dudas, sin ser egoístas, sin mentiras, sin despreciar los valores.

Hijita(o) mía(o), si soy yo, estoy contigo ... en este momento estás siendo asistida(o) por mí y por los ángeles que me acompañan. Eres muy muy importante para mí al igual que todos los seres humanos. Te quiero y deseo lo mejor para ti en esta nueva forma de tu estilo de vida, esa nueva manera de mirar al mundo, esa nueva manera de reaccionar ante las adversidades existentes, esa nueva manera para trascender a un mundo diferente que marca grandes deferencias... esa nueva visión.

A veces piensas que las cosas te parecen difíciles y recuerda que debes mantener tu mente dominada de los pensamientos que eliges tener. Es así porque la mente te puede llevar a otros estados de vivencias que no deseas llevar, por eso es necesario que tu elijas libremente eso que quieras pensar o atraer. Con ésto quiero decirte que dejes de ver la adversidad como algo difícil de superar, antes bien, ve en ella la oportunidad de enfrentarla y salir victoriosa, no lo veas difícil, antes bien... fácil, tan fácil que se pueda solucionar rápidamente sin llegar a ser el mounstro gigante que tu mente soñó tener.

Jesús.

martes, 15 de febrero de 2011

Transformando el mundo con Amor


Una vez una persona escéptica me pregunto a cerca de Dios, me dijo:

--Tu profesas una religión, pero quien te dice que tu Dios es el verdadero, existen muchos, Dioses alrededor del mundo. Dime como podemos saber cual es el verdadero. A lo que conteste:

--Dios es la más pura y perfecta manifestación del amor en acción. El amor es parte de nosotros mismos si lo albergamos en nuestro corazón y lo cuidamos. El amor es nuestra esencia. De eso estoy segura. No sólo estamos hechos de energía y materia, o incluso agua y minerales. Estoy segura de que el amor impregna nuestras células como cursos de sangre a través de nuestras venas. Pero no estoy hablando de amor romántico. Estoy hablando del amor a nuestros vecinos, a nuestros familiares y amigos, a los totales extraños como parte de la humanidad que compartimos. Incluso del amor a nuestros enemigos.

Si pudiéramos amar lo suficiente, sería fácil borrar todos los dolores.

Si pudiéramos amar lo suficiente, se pondrían fin a todas las hostilidades.

Si pudiéramos amar lo suficiente, trascenderían cargas de preocupación, el miedo y la inseguridad.

El amor es la única verdadera magia en el mundo.

El amor es la fuente de la que proceden todos los milagros.

Si amaramos lo suficiente, se podrían superar a nuestros sueños más entrañables.

Si amaramos lo suficiente, sería fácil recrear el mundo.

viernes, 14 de enero de 2011

ES LA HORA DE ACTUAR



Queridos hijitos mios:

Les agradezco las atenciones que a lo largo de este tiempo han tenido hacia conmigo y hacia los seres de luz que siempre desde nuestro interior les estamos iluminando su mente y sus corazones.
Quiero manifestarles que los tiempos, son tiempos de actuar, de moverse y verse motivados por un mundo de amor, un mundo diferente al que ven ahora, un mundo en el que los obstáculos y los sufrimientos paran, dejan de ser importantes y cada vez en el momento que ustedes lo decidan, así sucederá; basta con creerlo desde adentro de ustedes mismos , desde su interior lleno de amor que no han logrado descubrir pero que es real y que existe.
Deben sujetarse a un nuevo estilo de vida, cambiando los viejos patrones que han seguido durante mucho tiempo. Pero ha llegado el momento de decirle adios a esa forma de pensamiento de estancamiento que los retiene y que no los deja ser completamente libres y recuerden que la verdad es la que los hará verdaderamente libres.
Asuman esa verdad con un nuevo enfoque en donde se le da valor a lo que realmente lo tiene, no sólo a aquello que materialmente observan, sino por el contrario, darle su debida importancia a aquello que no ven pero que existe. Y es no sólo en sus pensamientos creánlo. Basta con que así lo crean y depositen verdaderamente toda su fé para que exista, para que sea real, para que se manifieste.
Aquí es donde entramos todos los seres de luz, los iluminados, los que somos la chispa divina del Padre Magestuoso, creador del cielo y la tierra, de lo visible e invisible, todos aquellos que confiamos en sus buenas desiciones, porque creanme, les toca a ustedes ser los responsables de esto que sucederá... sean sensibles, genuinos y amorosos.
Que dejen de darle importancia y valor a muchas cosas que no las tienen, sean cooperativos y misericordiosos con los suyos y con quienes se encuentran a todo su alrededor.
Me da gusto, la manifestación de amor que tienen al ceder parte de su tiempo y empeño al trabajo cuando lo encomiendan diariamente al Padre y que entonces se convierte en bendito.
Tu Dios, tu amigo, tu hermano.
Jesús.

jueves, 6 de enero de 2011

Hablame con sencillez


No es preciso, hijo mío, saber mucho para agradarme mucho; basta que me ames con fervor. Háblame, pues, aquí sencillamente, como hablarías a tu madre, a tu hermano.

¿Necesitas hacerme en favor de alguien una súplica cualquiera?

Dime su nombre, bien sea el de tus padres o hijos, bien el de tus hermanos y amigos; dime enseguida qué quisieras que hiciese actualmente por ellos. Pide mucho, mucho, no vaciles en pedir; me gustan los corazones generosos que llegan a olvidarse en cierto modo de sí mismos, para atender a las necesidades ajenas.

Háblame así, con sencillez, de los pobres a quienes quisieras consolar, de los enfermos a quienes ves padecer, de los extraviados que anhelas volver al buen camino, de los amigos ausentes que quisieras ver otra vez a tu lado. Dime por todos una palabra de amigo, palabra entrañable y fervorosa. Recuérdame que he prometido escuchar toda súplica que salga del corazón; y ¿no ha de salir del corazón el ruego que me dirijas por aquellos que tu corazón especialmente ama?

¿Y para ti, ¿necesitas alguna gracia?

Hazme, si quieres, como una lista de tus necesidades, y ven, léela en mi presencia. Dime francamente que sientes soberbia, amor a la sensualidad, envidia; que eres tal vez egoísta, inconstante, negligente, perezoso...o tal vez juzgas muy fácilmente a los demás o hablas sin caridad de ellos; y pídeme luego que venga en ayuda de los esfuerzos, pocos o muchos, que haces para quitar de ti tales males.

No te avergüences, ¡pobre alma! ¡En el cielo hay tantos justos, tantos Santos de primer orden, que en su momento tuvieron esos mismos defectos! Pero rogaron con humildad; y poco a poco se vieron libres de ellos. Menos aún vaciles en pedirme bienes espirituales y corporales: salud, memoria, amor, amistades que te sean provechosas, paciencia, alegría, éxito en tus trabajos, negocios o estudios; todo eso puedo darte, y lo doy libremente, y deseo que me lo pidas, siempre y cuando no se oponga, antes bien favorezca y ayude a tu santificación.

Hoy por hoy, ¿qué necesitas? ¿Qué puedo hacer por ti?

¡Si supieras cuántos deseos tengo de favorecerte! ¿Traes ahora mismo entre manos algún proyecto? Cuéntamelo todo minuciosamente. Quiero saberlo de ti. ¿Qué te preocupa? ¿Qué piensas? ¿Qué deseas? ¿Hay algo que quieres que haga por tu hermano, por un amigo, por tu superior? ¿Qué desearías poder hacer tú por ellos?

¿Y por Mí?

¿No sientes deseos de mi gloria? ¿No quisieras poder hacer algún bien a tus prójimos, a tus amigos, a quienes amas mucho, y que viven quizás olvidados de Mí? Dime qué cosa llama hoy particularmente tu atención, qué anhelas más vivamente, y con qué medios cuentas para conseguirlo. Dime si te sale mal tu empresa, y yo te diré las causas del mal éxito. ¿No quisieras que me interesase algo en tu favor? Hijo mío, soy dueño de los corazones, y dulcemente los llevo, sin perjuicio de su libertad, a donde me place.

¿Sientes acaso tristeza o mal humor?

Cuéntame todo, pobre alma desconsolada, tus tristezas con todos sus pormenores. ¿Quién te hirió? ¿Quién lastimó tu amor propio? ¿Quién te ha despreciado? Acércate a mi Corazón, que tiene bálsamo eficaz para curar todas las heridas del tuyo. Dame cuenta de todo, y acabarás en breve por decirme que, a semejanza de Mí, todo lo perdonas, todo lo olvidas, y en pago recibirás mi consoladora bendición.

¿Temes por ventura?

¿Sientes en tu alma vagas melancolías, que no por ser infundadas dejan de ser desgarradoras? Échate en brazos de mi providencia. Contigo estoy; aquí, a tu lado me tienes; todo lo veo, todo lo oigo, ni un momento te desamparo.

¿Sientes desvío de parte de personas que antes te quisieron bien, y ahora olvidadas se alejan de ti sin que les hayas dado un motivo? Ruega por ellas, y yo las volveré a tu lado, si no han de ser obstáculos a tu santificación.

¿Y no tienes tal vez alegría alguna que comunicarme?

¿Por qué no me haces partícipe de ella como a un buen amigo? Cuéntame lo que desde ayer, desde la última visita que me hiciste, ha consolado y hecho como sonreír tu corazón. Quizá has tenido una agradable sorpresa, quizás has visto disiparse algún temor o recelo, quizás has recibido buenas noticias, alguna carta o muestra de cariño. Tal vez has vencido alguna dificultad o salido de algún lance apurado. Obra mía es todo eso, y yo te lo he proporcionado. ¿Por qué no has de manifestarme por ello tu gratitud, y decirme sencillamente, como un hijo a su padre: « ¡Gracias, Padre mío, gracias! » El agradecimiento trae consigo nuevos beneficios, porque al bienhechor le gusta verse correspondido.

¿Tienes promesa alguna para hacerme?

Leo, ya lo sabes, en el fondo de tu corazón. A los hombres se les engaña fácilmente; pero a Dios, no. Háblame, pues, con toda sinceridad. ¿Tienes firme resolución de no exponerte ya más a aquella ocasión de pecado? ¿De privarte de aquel objeto que te dañó? ¿De no leer más aquel libro que exaltó tu imaginación? ¿De no tratar más aquella persona que turbó la paz de tu alma?

¿Volverás a ser dulce, amable y condescendiente con aquella otra a quien, por haberte faltado, has mirado hasta hoy como un enemigo?

Ahora bien, hijo mío; vuelve a tus ocupaciones habituales, al taller, a la familia, al estudio; pero no olvides los quince minutos de grata conversación que hemos tenido aquí los dos, en la soledad del santuario. Guarda, en cuanto puedas, silencio, modestia, recogimiento, resignación, caridad con el prójimo. Ama a mi Madre, que también lo es tuya, la Virgen Santísima, y vuelve otra vez mañana con el corazón más amoroso, más entregado a mi servicio. En mi Corazón encontrarás cada día nuevo amor, nuevos beneficios, nuevos consuelos.

Autor: Desconocido.

lunes, 27 de diciembre de 2010

Removiendo Corazones




Actualmente me encuentro escribiendo estas líneas después de atravesar una serie de contratiempos y desaveniencias que me han hecho un mejor ser humano, ya que he tenido una lección de vida muy singular que me ha permitido ver la vida de una manera diferente al común y es que se trata de la pérdida de un ser muy querido para mí, como lo es mi madre.




Se marcho directo al cielo y que tuve que pasar por este tránsito espinoso en mi vida pero que después de todo yo se que se encuentra en paz con Dios.




Y digo una llección de vida porque le he pedido revelación a Dios a cerca de éste acontecimiento que ha sucedido y a lo que me ha respondido que era necesario que sucediera para poder ser un mejor ser humano, que encontrara dentro de éste acontecimiento mi propia lección de vida .




Eso me ha dado un giro especial y diferente de ver la vida.

He aprendido que debemos hacer aquello que tengamos que hacer sin postergar las cosas, porque a veces se nos va el tiempo sin hacer aquello que anhelamos.


He aprendido que el valor de una familia no tiene precio.


Que la vida material es sólo una realidad de la que estamos muy familiarizados los seres humanos y que la vida espiritual es muy diferente porque es la que sigue en un mundo más allá.


He aprendido que decir un te quiero a un familiar, a un hermano, hijo, esposo, amigo, etc. sin pena, honestamente y se que lo reconfortaré mas que cualquier palabra vana o reproche.


He aprendido a mirarlos con amor aún y cuando no este de acuerdo del todo con ellos, yo no soy quien para juzgarlos.


He aprendido que es tiempo de actuar, que el momenmto es ahora, porque el futuro puede no llegar, he aprendido que la lógica de los seres humanos no es la de Dios y que a veces nos da lecciones que no entendemos pero que son muy valiosas.


He aprendido de mi madre a ser decidida en sus convicciones y a luchar por su ideal a pesar de las adversidades, y a que debemos hacer las cosas sin cansarnos.


He aprendido a no tener miedo sino fé.


¡He aprendido tantas cosas!


Gracias Padre por esa madre tan maravillosa que me regalaste y por esta gran lección de vida.


martes, 16 de noviembre de 2010

Jesús en tu Corazón


Lunes 15 de noviembre de 2010-11-15

Queridos hijitos ahorita me encuentro utilizando las manos de mi querida hija y hermana, se que es importantísimo que te de un mansaje de aliento.

Yo se que es necesario que estos mensajes se entiendan y la humanidad sepa que aun esta a tiempo de recomponer el camino que han forjado, y que están forjando diariamente, sólo te digo, anímate, no todo esta perdido, yo estoy contigo, aunque no me veas, se que parecerá repetitivo pero no lo es ya que es necesario que te decidas a cambiar tu manera de ser, tu manera de ver las cosas y tu manera de juzgar y de percibir cada acontecimiento que se te presente, porque te lo vuelvo a repetir es un simple holograma, que quiere verte perdido, es un espejismo inexistente, un espejismo que debes saber limpiar y ver con toda claridad.

Cuando tu mismo trates o quites ese velo que has decidido traer consigo, verás las cosa, los acontecimientos de diferente manera.

La fe es vital, es muy importante, te lo digo para que creas que esto es verdad, para que sepas que no todo esta perdido, que tienes una grande oportunidad frente a tus ojos pero que ese espejo esta empañado.

Que tu espejito necesitas limpiarlo con buenas acciones, con buenos cimientos, con decisión de hacerlo, con convicción verdadera.

No te compliques la existencia con algo y tan fácil pero que a ti te parece tan difícil, con algo que sólo tu tienes el poder de decidirlo, dale todos tus problemas, tus conflictos, tus inquietudes al Espíritu de Dios, que te ama y que esta dispuesto a ayudarte, a asistirte en todo memento, que aunque no lo comprendas el lavará todas tus penas y tus angustias.

Tu sólo debes confiar en él, así es de fácil y de tan complicado como esto.

Mi querida y querido míos, mis hijitos queridos, nunca, nunca los abandonaré, siempre estoy con cada uno de ustedes, con cada pensamiento que traigan a su mente, en ese momento los puedo asistir si me invitan a que acuda y a que viva en su corazón, de hecho yo vivo en su corazón amoroso, solamente que no se han dado cuenta y no hacen que esto trascienda, yo puedo trascender fronteras con la invitación al santo espíritu de Dios en cada ser humano que me invite. Seré el más tierno de los hombres, el más tierno padre y creador, el más tierno que se tuvo que hacer hombre pare así conocer su propia naturaleza humana y divina, es mas dulce servidor tuyo y de la humanidad.

Te quiero, te amo y deseo de todo corazón que cambies para bien, que cambies para que vivas en la eterna comunión con la Santísima Trinidad, con ese amor eterno e incondicional que mora en ti que mora en mí y que es infinito.

Tu lo sabes porque así siempre te lo he dicho y te lo he demostrado, así es la verdad que os hará libres de toda atadura de aquellos seres que sólo tratan de infundir el miedo y el terror en los seres humanos, te deseo que entiendas que aunque sientas que lejos de timi presencia, que cuentas conmigo, porque yo estoy contigo. Te amo y te bendigo por toda la eternidad. Amén.

Jesús

jueves, 4 de noviembre de 2010

El Amor




He aquí unos lindos pensamientos que los comparto con todos ustedes.

El amor es nuestra esencia. De eso estoy segura. No sólo estamos hechos de energía y materia, o incluso agua y minerales.

Estoy convencida de que el amor impregna nuestras células como cursos de sangre a través de nuestras venas. (Comprobado científicamente).

Pero no estoy hablando de amor romántico.

Estoy hablando de amar de nuestros vecinos, amar a nuestros familiares y amigos, amar a los totales extraños como parte de la humanidad que compartimos. Y sí, incluso amar a nuestros enemigos.

Si pudieramos amar lo suficiente, sería fácil borrar todos los dolores.

Si pudieramos amar lo suficiente, sería fácil poner fin a todas las hostilidades.

Si pudieramos amar lo suficiente, trascendería nuestro falso el ego, tan humano y con ello, las pesadas cargas de preocupación, miedo e inseguridad.

Tal vez el amor es la única verdadera magia en el mundo.

El amor es la fuente de la que proceden todos los milagros.

Si pudiermos amar lo suficiente, podríamos superar a nuestros sueños más entrañables.

Si pudieramos amar lo suficiente, transformaríamos el mundo.